No todos los que acercan a Dios son sanados. Debemos, en la Iglesia, decidir cuál será nuestra respuesta ante aquellos que siguen, día a día, bajo el sufrimiento.


No todos los que acercan a Dios son sanados. Debemos, en la Iglesia, decidir cuál será nuestra respuesta ante aquellos que siguen, día a día, bajo el sufrimiento.
