Un día Judas, el Iscariote, comparecerá ante el Señor en el juicio del Gran Trono Blanco (Ap 20.11-12). Allí estará el Juez Supremo. Allí se dictará la sentencia final. Allí el Universo contemplará las consecuencias de ignorar o subestimar los privilegios ofrecidos por el Señor.
La vida entera de Jesús fue una lección de humildad. Él la enseñó no sólo de palabra sino, sobre todo, con su ejemplo y su conducta, desde su nacimiento hasta la tumba.


