Muchos adolescentes se entregan a la relaciones sexuales prematuramente buscando el amor que no recibieron de sus padres y madres.
Estas palabras se basan en mis cincuenta y ocho años de matrimonio. Cuando Pablo y yo nos casamos, él tenía sobrada confianza en sí mismo. Yo, al contrario, era muy tímida. Nuestro matrimonio al principio era como una mesa cuadrada. Hoy, la mesa es redonda porque hemos redondeado las cuatro esquinas ajustándonos el uno al otro. Nos costó muchos años llegar a comprendernos completamente, pero el esfuerzo ha valido la pena. Gracias a Dios nuestra vida ahora es como una continua luna de miel.
Somos critaturas mezquinas, tentamos con el alcohol, el sexo y la ambición, pero eludimos el gozo infinito que se nos ofrece somos demasiado fáciles de complacer. C.S. Lewis
Todos conocemos los estereotipos sobre las mujeres y el sexo: están menos interesadas que sus maridos en el sexo, prefieren los aspectos románticos a los físicos y se encienden por el tacto más que por la vista.
La lascivia es un pecado destructivo que domina y controla la mente y la vida hasta hacer de sus víctimas hombres débiles, lánguidos, enfermizos y abatidos. Al llegar a ese punto el hombre cristiano ha dejado de someterse al señorío de Jesucristo para someterse a un tirano, un déspota, un opresor.
El abuso sexual de los niños un cáncer moral que no se ve.


