La lascivia es un pecado destructivo que domina y controla la mente y la vida hasta hacer de sus víctimas hombres débiles, lánguidos, enfermizos y abatidos. Al llegar a ese punto el hombre cristiano ha dejado de someterse al señorío de Jesucristo para someterse a un tirano, un déspota, un opresor.
El abuso sexual de los niños un cáncer moral que no se ve.
Es un error creer que el paso del tiempo afecta negativamente la vida sexual.
La Iglesia debe proveer claras enseñanzas a los jóvenes sobre el valor de la abstinencia sexual fuera del matrimonio.


