En ocasiones Dios levanta un hombre para socorrer al líder de una catástrofe segura
Nuestra confianza, al acercarnos al trono de gracia, radica en el corazón bondadoso del Sumo Sacerdote
El trono de Dios es el lugar donde más seguramente encontraremos socorro
Jesús está atento a nuestras necesidades porque las ha sufrido en carne propia
En la persona de Jesús tenemos un Sumo Sacerdote como ningún otro que jamás haya existido
El íntimo conocimiento que posee de nuestra condición humana convierte a Cristo en el compañero ideal


