header parallax image
Devocional del día, Devocional diario, Biblia, Predicaciones, Bosquejos, Artículos, Consejeria, Versiculo diario - Desarrollo Cristiano Internacional
  • Inicio
  • Identidad
  • Valores del reino
  • Relaciones
  • Espiritualidad
  • Artes pastorales
  • Héroes de la fe
  • Inicio
  • Identidad
  • Valores del reino
  • Relaciones
  • Espiritualidad
  • Artes pastorales
  • Héroes de la fe
Predicación

Jesús y los intelectuales

15 julio, 20051055 visitas

Existe el concepto de que con esta clase de gente es muy difícil tratar temas espirituales pues suelen carecer de la sencillez de corazón que sobreabunda en las clases no intelectuales. No niego esto, pero pienso que el mensaje de Cristo es único, sencillo y tremendamente comunicativo. No puede haber un mensaje para personas altamente cultivadas y otro para las que no lo son.

El llamado intelectual es una persona necesitada de Cristo, de paz, de seguridad y de amor, pero que racionaliza. Esto no es malo en tanto y en cuanto haya deseos sinceros de creer. Una cosa es el raciocinio y otra muy distinta el racionalismo. El primero ayuda al hombre a comprender todas las cosas. Es la capacidad que Dios nos ha dado para pensar cada cosa con su lógica. Lo segundo es una filosofía que cree en la independencia y autosuficiencia de la razón. El racionalismo teológico fue la corriente de pensamiento que fundaba sus creencias sobre la razón, dejando completamente de lado a la revelación, los misterios del dogma y toda forma de experiencia espiritual. Al final terminó convirtiéndose en una filosofía atea o agnóstica. Ha querido suplantar a Dios y, por lo tanto, es fuertemente humanista.

Este último ha sido el pensamiento predominante entre los intelectuales de fines del siglo pasado y principios del presente con todas las crueles consecuencias que esto trajo aparejado.


LA COMUNICACION DEL MENSAJE

¿Debemos intelectualizar el mensaje de Jesús? De ninguna manera, porque ni El ni Pablo lo hicieron, a pesar de que contaban con todas las posibilidades de hacerlo. Veamos los casos que son ejemplo de lo que estamos afirmando. En Juan 3:1-15, Cristo comienza a hablar con Nicodemo con palabras impregnadas de simbolismos que hacen difícil el entendimiento para su interlocutor. Se suponía que Nicodemo, un doctor de la ley, debería entender el vocabulario de Jesús; pero no es así. Jesús entonces debe mostrarle con mayor claridad su mensaje y la necesidad que este abogado tenía.

El otro ejemplo está dado en Hch. 17:16-34, Pablo menciona a los pensadores helenos para introducirse mejor en el tema y luego llegar al meollo de la cuestión que es el arrepentimiento y la fe en Cristo. No sabemos si los que escuchaban en el Areópago comprendieron las primeras palabras de Pablo, pero sí sabemos por sus reacciones que entendieron perfectamente las últimas.

Santo Tomás, al pretender separar la caída de la voluntad del hombre por un lado y el intelecto por otro, ayudó a pensar entonces en la necesidad de la reflexión racionalista para alcanzar la paz con Dios, y así nació el monasticismo que no deja de ser un recurso humanista. Pero olvidó que el que cae en el huerto del Edén es el hombre total y no solamente su voluntad.


LA RACIONALIDAD EN LA BIBLIA

Esto que venimos explicando no significa eludir la importancia del pensamiento ni escapar de la racionalidad para entender algunos principios bíblicos, pero es imposible realizarlo si no se comienza por la fe. La Palabra de Dios no es un conjunto de preceptos descolocados entre sí. Es una unidad espiritual (y hasta diría ideológica) pues enfrenta al hombre ante sí mismo, ante el prójimo y ante el Creador como un ser pensante y no como una cosa (Pr. 15:28; 16:9; Mt. 16:8; 22:42; He. 4:25; Ro. 8:5; 1 Co. 13:11; Fil. 4:8; entre otros). Pero de ninguna manera nos enseña la Biblia que el conocimiento de la salvación por medio de Jesús se consigue elucubrando conceptos teológicos o filosóficos.


LA LOGICA DEL MENSAJE DEL EVANGELIO

Por supuesto que el plan de salvación de Dios tiene su lógica, pues no es un planteo desarticulado y hasta podemos acomodarlo en un problema lógico, a saber:




TESIS ANTITESIS


Jn. 3:16 Ro. 3:23



SINTESIS


Ro. 5:8, (La cruz es una síntesis de amor y pecado – 2 Co. 5:21) Pero el mero conocimiento intelectual del problema no produce salvación, pues hace falta un cuarto componente: la FE.




SISTEMAS DE EVANGELIZACIÓN



Estos sí pueden variar, y muchas veces es necesario que así sea, a fin de ubicar al evangelio en el contexto social en el cual se está desarrollando. Francis Schaeffer dice en uno de sus libros que “Cada generación de la Iglesia, en su propio contexto, tiene la responsabilidad de comunicar el evangelio en términos comprensibles, considerando el lenguaje y las formas de pensamiento de cada contexto concreto”. Es decir que Schaeffer piensa que el mensaje es uno, los métodos pueden variar. (“Huyendo de la Razón”, Ediciones Europeas, pg. 96).


La pregunta es entonces: ¿Resiste la Biblia el análisis racional? Sí, claro que sí. Lo imposible es llegar a Dios mediante ese sistema. Es que el Señor comunica las verdades espirituales a través de su Espíritu y no con el intelecto (1 Co. 2:10-16). Pablo predicó con palabras celestiales de sabiduría para que los gentiles se convirtieran al Dios vivo, pero no lo hizo apelando a los conocimientos humanos (1 Co. 2:1-5).





EL INTELECTUAL Y SU ESCAPISMO



Debemos entender que el intelectual, por el hecho de vivir racionalizando toda su vida, está ejercitado en hacerlo. Ha creado el hábito, y le cuesta aceptar algo que no alcanza a comprender del todo. Nuestra misión es mostrarle que no necesariamente Dios va a caber cómodamente dentro de sus pensamientos. Dios es más grande que nuestra mente, o por decirlo de otra manera, nuestra mente por más ejercitada, desarrollada y aceitada que funcione, es limitada. Dios excede esos límites y nos llama ahora a ejercitar la fe (Ro. 1:17).


Ahora bien, cuando se pretende racionalizar todas las cosas de Dios como condición para aceptar la fe, es porque se desea escapar a la necesidad del arrepentimiento, dado que esto último significa humillación y el intelectual, muy a menudo, es soberbio. Así se tiene la “excusa” de no poder racionalizar el mensaje de salvación que es por medio de la cruz del Calvario y se deja de lado que la salvación es por fe y no por razonamientos, aunque si Dios quisiera, podría demostrarle sin problemas a un intelectual lo coherente de su mensaje.


El pastor debe aprender a no intelectualizar el mensaje y presentar a Cristo como debe ser presentado, mediante la fe. Esto no significa menoscabar el evangelio y reducirlo a términos mediocres, sino que Jesús es la única esperanza para sabios y no sabios, para doctos y no doctos, y a todos Jesús les trajo el mismo y único evangelio.




©Apuntes Pastorales, Vol III, número 1. Roberto Azzati es abogado y evangelista itinerante, el Dr. Azzati se ha desempeñado también en ministerios con estudiantes y profesionales y como profesor, además de servir también en el area pastoral.

  • tweet
siguiente

Paz en el alma

Relacionados

Desde las entrañas (Primera parte)

28 junio, 2013

El Rincón del Predicador: Cinco excusas frente al llamado

21 junio, 2013

En espíritu y en verdad

31 mayo, 2013

Devocional de hoy

  • Ministerio individualizado
    A veces es más sabio ministrar a solas que en público y el ministro sensible debe saber el momento indicado para cada cosa.

lo más leido

El día de Pentecostés y la venida del Espíritu Santo: el nacimiento de la Iglesia, Parte I

El día de Pentecostés y la venida del Espíritu San...

publicado el 15 julio, 2005
Uno más uno: La pareja según el diseño de Dios

Uno más uno: La pareja según el diseño de Dios

publicado el 15 julio, 2005
¡Huye! No seas esclavo de la lascivia

¡Huye! No seas esclavo de la lascivia

publicado el 15 julio, 2010
Consejos para la intimidad matrimonial

Consejos para la intimidad matrimonial

publicado el 15 julio, 2010
El adolescente y su proyecto de vida

El adolescente y su proyecto de vida

publicado el 28 septiembre, 2009

videos mas vistos

Levanta tu cabeza

Levanta tu cabeza

publicado el 13 enero, 2017
Mujer Virtuosa

Mujer Virtuosa

publicado el 13 enero, 2017
Ser santos

Ser santos

publicado el 13 enero, 2017
Prioridades

Prioridades

publicado el 13 enero, 2017
Nuevo año, parte I

Nuevo año, parte I

publicado el 13 enero, 2017

Categorías

Ese hombre es como un árbol
plantado junto a los arroyos:
llegado el momento da su fruto,
y sus hojas no se marchitan.
Salmo 1:3 RVC