La palabra que edifica
Músicos talentosos, graduados de prestigiosas universidades y consagrados deportistas, todos ellos miembros de la secta Puerta del Cielo… ciudadanos modelo y, sin embargo, se suicidaron en masa. ¿Sus nombres? Susan Frances Strom, 44 años, hija de un juez en Nebraska, graduada en Botánica; Laddona Ann Brugato, 40 años, violinista talentosa, de una familia pudiente; David Cabot Sinderen, 48 años, hijo de un magnate de una compañía telefónica de Nueva Inglaterra; David Moore, 42 años, hijo de un profesor universitario; John Craig, 63 años, campeón de natación, profesor de esquí y empresario; Yvonne McCurdy, 39 años, graduada en informática. ¿Qué es lo que hace que la gente viva sin discernir la verdad de la mentira? Algo está pasando en el ambiente y parece que como iglesia no estamos percibiendo de qué se trata en realidad. Ellos fueron engañados por la palabra de un líder; alguien que les prometió algo nuevo. Vemos que la gente tiene hambre y sed de escuchar una verdad… el asunto es qué están escuchando. Por consiguiente, tenemos un gran desafío como ministros, el cual no puede ignorarse. Consideremos por un momento el panorama que nos rodea y encontraremos que necesitamos urgentemente un RENUEVO DE PLENITUD EN LA PALABRA. 1. LA ATMÓSFERA QUE RODEA A LA SOCIEDAD DE NUESTROS TIEMPOS ¿Cuál es la atmósfera que rodea a nuestra sociedad? ¿Qué es lo que percibimos en nuestro caminar diario? ¿Qué es lo que leemos en la prensa o vemos en los noticieros televisivos? En primer lugar podemos notar que hay pérdidas, y en segundo lugar incrementos. Tanto las pérdidas como los incrementos son terreno fértil para la Palabra que edifica. La pregunta vital es: ¿estamos aprovechando ese terreno o lo estamos desperdiciando? (Ver cuadro N.º 1) 2. LA PALABRA DE DIOS EN EL PANORAMA DE LOS POSTREROS TIEMPOS La misma Palabra de Dios nos advierte acerca del panorama que estamos viviendo. Ella expresa que con el transcurso del tiempo surgirán muchos desafíos y que nuestros ojos contemplarán lo siguiente: 3. LA IGLESIA QUE RESULTA DEL MENSAJE MODERNO El mensaje de esta iglesia tiene las características siguientes: 4. LA IGLESIA QUE RESULTA DEL MENSAJE DE JESUS El mensaje que esta iglesia comunica posee las siguientes características: 5. LA PALABRA QUE EDIFICA ANHELO PROFUNDO DE LA IGLESIA ACTUAL ¿Hay esperanza? Sí, aún la hay. En lo profundo de su corazón la iglesia anhela y está sedienta de la Palabra que edifica. En medio del panorama actual surge con fuerza la necesidad de recuperarla en nuestros púlpitos. ¿En qué consiste la Palabra que edifica, tan anhelada por la Iglesia? (Sal. 25:10; 26:3; 36:10) REFLEXIÓN Para concluir, tomemos un tiempo para considerar las preguntas siguientes: Señor: «No quites de ml boca en ningún tiempo la palabra de verdad, porque en tus juicios espero» (Sal. 119:43). Serafín Contreras Galeano es pastor misionero de la Misión Cuadrangular Internacional para Centroamérica y miembro del Comité consejero de la Conferencia Mundial Pentecostal. Esta ponencia fue presentada en el primer encuentro de COMPÁS (CompromisoPastoral), San José de Costa Rica, marzo de 1999. DesarrolloCristiano.com, todos los derechos reservados.
«Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe» (1 Ti. 1:3, 4). La exhortación es a que enseñen, que no presten atención porque esas doctrinas diferentes acarrearán confusión y disputas
«Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios». (1 Ti. 4:1).
«Porque va a llegar el tiempo en que la gente no soportará la sana enseñanza; más bien, según propios caprichos, se buscarán un montón de maestros que sólo enseñen lo que ellos quieran oír, darán la espalda a la verdad y harán caso a toda clase de cuentos» (2 Ti. 4:3,4) En este pasaje se nos habla que en los postreros tiempos gente no soportará la palabra sana.
«Si entonces alguien les dice a ustedes, miren, aquí está el Mesías, o miren allí está, no lo crean. Pues vendrán falsos mesías y falsos profetas, y harán señales y milagros, para engañar, de ser posible, hasta los que Dios mismo ha escogido, ¡Tengan cuidado! Todo esto ya se lo he advertido a ustedes de antemano». (Mr. 13:21, 22


