Dios quiere que estemos purificados como él lo está.
El Dios real es sorprendentemente diferente a los tantos conceptos humanos.
La vida de la iglesia requiere alimento de la enseñanza, el aire de la adoración y el ejercicio del servicio.
La experiencia de Isaac muestra como este hombre estuvo bajo constante presión. Por eso podemos aprender mucho de él.
En el monte Moriah, ante una presión extrema, Abraham alcanzó la máxima expresión de fe.
En medio de la confusión surgió un hombre cuya vida honró a Dios y dio dirección a una generación perdida.




