Esta es la tercera parte de la serie "La encarnación de Jesús". Un llamado a la reflexión y a la meditación de como nuestro Señor vivió como uno de nosotros para darse por nosotros, esta serie es una invitación a meditar en esta época navideña.
Sabemos cómo fue el episodio. Todos los judíos que vivían en lo que ahora llamamos Palestina debían acudir a Jerusalén para las tres principales fiestas: Pascua, Pentecostés y Tabernáculos, o por lo menos, a una. Los que no vivían lejos asistían a todas...
La encarnación de Jesús es un misterio. Para Dios todo es posible. Nada es imposible para Él, lo sabemos muy bien. Pero, aun así, la encarnación es un milagro extraordinario. Un milagro que desafía toda explicación. Un milagro tan grande que exige gran fe para creer en él.
Al llegar la época de Navidad es casi inevitable pensar en la encarnación de Jesús; esta es un misterio que el hombre no puede resolver ni comprender. ¿Cómo es posible que el Verbo de Dios, infinito en poder y grandeza, creador y sustentador del universo se humillara de esa manera?
Este es un estudio exhaustivo del Salmo 94.
Generalmente en la vida se buscan recetas, especialmente las que más dejan resultados positivos, recetas de comida, para conquistar amores, para lograr el éxito. Corremos tras de ellas para ver si podemos desafiar y enfrentar al mundo. Esto me recuerda al agente 007, especialista en armas extrañas (mentirosas y exageradas en muchos casos), pero siempre poderosas.




