Si alguien mata, asesino es, y el muerto, muerto es. En caso de milagro de resurrección, el muerto no será muerto sino resucitado, pero si es resucitado se deberá a que en su historia hubo una muerte previa.
El camino que sigue todo cristiano es un camino santo y por el debe comenzar el temor a Dios, para que todos a nuestro alrededor, sepan tomar ejemplo, sepan cuanto amamos el Nombre que es sobre todo nombre, y cuánto respetamos las cosas que son suyas...
Si nos esforzamos a creer lealmente cuando alguien abre su corazón, esa actitud tenderá lazos entre nosotros. Y no serán como los lazos que traban los pies sino lazos del corazón, amistad leal entre dos vidas. Entonces construiremos en nosotros un carácter más honesto y comprometeremos al prójimo a ser más veraz...
Los últimos años han sido caracterizados dentro de la vida de la Iglesia, por el crecimiento en la unidad. Hemos madurado nuestro amor, el Señor nos ha desarrollado en el respeto mutuo, en el reconocimiento y la honra de los unos para con los otros.
Hay un dicho que afirma que para ser veraces se necesita transitar toda una vida hablando la verdad pero que para ser tenidos por mentirosos sólo alcanza con una mentira. De cualquier forma, si comenzamos en a hablar la verdad y nos esforzamos en honrarla en todas nuestras conversaciones, los demás gustarán y notarán ese nuevo hábito en nosotros...
Si alguno anhela obispado. buena obra desea. Pero es necesario que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?) (1 Ti. 3.1 y 4). ¡Qué puerta angosta!, ¿verdad, colega? Así es, es una puerta angosta, pero a veces la achicamos más de la cuenta.




