Sermón basado en Marcos 12:29-31
Hacia una comprensión y práctica integral del evangelio del Reino.
Las siguientes reflexiones se dirigen al área de las amistades y con ellas la autora busca ayudar a las personas que caminan solas a llevar una vida en plenitud para Dios. En ocasiones hace más referencia a las mujeres por su condición de mujer.
Hace algunos años, hubo una masacre en un colegio en los Estados Unidos. En ese incidente murieron quince estudiantes, un profesor, y los dos asesinos, quienes eran apenas unos adolescentes. El hermano hace una reflexión sobre este caso y comparte con nosotros algunos consejos específicos que pueden ayudar a que exista comprensión entre el ministro y su familia.
«Hermano Pablo, el Señor me ha fallado». Su declaración me dejó totalmente confundido y respondí: «¿Cómo?» Ella repitió: «El Señor me ha fallado». Le supliqué que me explicara lo que quería decir. Entonces, con suma sinceridad, me respondió lo siguiente: «Hace dos años un ministro, un profeta de Dios, profetizó que me iba a ocurrir cierto hecho dentro de un período de seis meses. Han pasado ya dos años y todavía Dios no ha cumplido lo que el profeta me dijo». ¿Estaremos como iglesia cayendo en el misticismo?
Un día recibí una carta de una colega mía del instituto bíblico donde los dos habíamos asistido. Su carta decía: «Pablo, te escribo porque he tenido un sueño acerca de ti que me ha dejado desconcertada. Te vi como un mendigo vestido en harapos. No sé lo que quiere decir, pero el sueño me dejó hasta débil. Quiero que sepas que estoy orando por ti y que Dios te tiene en su mente y en su corazón. No te desanimes.»




