¡Cuán dulce es la muerte del cristiano! El horror de la muerte ha huido. Para él se trata sólo de un sueño bienaventurado, mientras el espíritu está con el Señor esperando la resurrección, y la muerte, en vez de causar terror, está asociada con pensamientos de victoria y reposo. Este artículo es el sexto de la serie continuada basada en el libro El mártir de las catacumbas, de autor anónimo. La historia original de esta serie fue publicada hace muchísimos años.
A través de la historia, el carácter distintivo de los cristianos, ha movido a muchos a querer descubrir, sin importar los riesgos, el secreto que hace diferente a esta minoría. Entrar a las catacumbas, para quienes nunca habían penetrado en ellas, representaba un alto riesgo. Este artículo es el cuarto de la serie continuada basada en el libro El mártir de las catacumbas, de autor anónimo. La historia original de esta serie fue publicada hace muchísimos años.
La vida de los cristianos bajo la persecución por el Imperio Romano provocó en muchos de sus espectadores muchas inquietudes. Muchos de estos inquietos eran miembros del ejército. Este artículo, el segundo de la serie, continúa la historia del libro: El mártir de las catacumbas, de autor anónimo. La historia original de esta serie fue publicada hace muchísimos años.
En el amanecer de la resurrección, lo que más nos sorprenderá será el hecho de que, mientras estuvimos en la tierra, no amamos a Cristo en la medida en que podríamos haberlo hecho. Este artículo nos ofrece el desafío de evaluar nuestro amor a Jesucristo a la luz de lo que significa el amor a él.
La experiencia nos ha enseñado que un espíritu tolerante y apacible es un elemento esencial para poder vivir pacíficamente con nuestros semejantes. A continuación transcribimos un decálogo cuyas ideas nos ayudarán a mantener buenas relaciones con las personas que encontremos en el camino de la vida.
Ahora «El Otro» se ha ido. ¿Qué haremos nosotros? Ya no podemos depender más de «El Otro» para hacer nuestros trabajos. ¿Quién hará los trabajos que siempre quisimos dejar a «El Otro»? «El Otro» dejó un excelente ejemplo, pero ¿Quién lo seguirá? ¿Lo harás tú?




