header parallax image
Devocional del día, Devocional diario, Biblia, Predicaciones, Bosquejos, Artículos, Consejeria, Versiculo diario - Desarrollo Cristiano Internacional
  • Inicio
  • Identidad
  • Valores del reino
  • Relaciones
  • Espiritualidad
  • Artes pastorales
  • Héroes de la fe
  • Inicio
  • Identidad
  • Valores del reino
  • Relaciones
  • Espiritualidad
  • Artes pastorales
  • Héroes de la fe
Discipulado

¿Y las denominaciones?

15 julio, 2005501 visitas


Cuando Jesús confrontó a la Samaritana con su necesidad espiritual, ella comenzó a hablar acerca de la antigua controversia existente entre judíos y samaritanos. «Nuestros padres adoraron en este monte», dijo ella, «y vosotros decís que es en Jerusalén el lugar donde se debe adorar» (ver Juan 4) Cristo volvió a llevar la conversación hacia el tema inicial, recordándole que lo que importaba en la adoración era la persona y no el lugar. El punto no es el lugar de adoración sino a quién adoramos. En aquella ocasión Cristo concluyó: «Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren» (v. 24).



Cuando hablo con una persona incrédula, le digo que no debe importarnos en sobremanera aquello que a Cristo no le interesó. Lo que a El sí le interesa es que nosotros lo adoremos en espíritu y en verdad, y no dónde lo hacemos ni con cuál denominación. Eso nos dará la oportunidad de explicarle por qué es que Cristo desea y merece nuestra adoración: El es Aquel que tomó nuestro lugar en la cruz.



Luego explico que, aunque tos creyentes saben que van al cielo, aún siguen siendo pecadores que no siempre se comportan como deben. De esa manera no disculpo algunas de las cosas que los creyentes hacen. Simplemente explico lo que ha pasado. En su conversación, trate de volver siempre al tema de Cristo y la cruz. Desafíelo a examinar al cristianismo a través de Jesús y no por los creyentes. Tenga presente que estos cuestionamientos pueden ser simplemente una pantalla detrás de la cual el inconverso se esconde. Sea paciente y comprensivo, pero no tenga reparos en decirle que está desviándose del problema real.



Un hombre inconverso que concurrió a cierta campaña evangelística en nuestra iglesia me dijo que había entendido claramente lo que el predicador había dicho y que lo había hecho pensar. Me contó que su esposa era miembro de una secta pero que a él no le convencía lo que estos enseñaban. Luego me hizo la pregunta sobre las muchas denominaciones, a la cual respondí de la manera como acabo de explicarle, señalando en particular que debía estudiar personalmente el asunto, formando sus propias convicciones. Conversamos por un rato, le entregué un folleto para leer, pidiéndole que leyera algunos capítulos en el Evangelio de Juan. Así quedamos en encontrarnos la noche siguiente. Volvió por segunda vez, esta vez menos abierto y más cuestionado. Aunque no lo admitió claramente, creo que su esposa lo había presionado para que siguiera su propio camino. Se sentía dividido.



Mientras conversamos le dije que lo importante no era lo que cualquier persona, iglesia, o denominación dijera, sino las conclusiones a las que uno llega luego de examinar el mensaje de Jesucristo. Le aseguré que cuando estemos delante del Señor, no podremos responder por otros, así como tampoco otros podrán responder por nosotros. Minutos más tarde reconoció que las muchas denominaciones no eran el problema real. Lo que le molestaba en verdad eran las burlas de sus compañeros cuando mencionaba algo sobre la iglesia. Muchas veces las personas se valen de pretextos para encubrir su problema real.



Apuntes Pastorales, Volumen VIII Número 5

  • tweet
siguiente

Paz en el alma

Relacionados

Unos pocos a la vez: Un modelo alternativo (Parte IV)

17 junio, 2013

Unos pocos a la vez: El modelo para la multiplicación (Parte II)

20 mayo, 2013

Unos pocos a la vez

17 abril, 2013

Devocional de hoy

  • Peticiones sin respuesta
    Los líderes debemos orar por asuntos que solo pueden venir por medio de la oración y trabajar por aquellos que solo pueden venir como resultado de nuestro compromiso.

lo más leido

El día de Pentecostés y la venida del Espíritu Santo: el nacimiento de la Iglesia, Parte I

El día de Pentecostés y la venida del Espíritu San...

publicado el 15 julio, 2005
Uno más uno: La pareja según el diseño de Dios

Uno más uno: La pareja según el diseño de Dios

publicado el 15 julio, 2005
¡Huye! No seas esclavo de la lascivia

¡Huye! No seas esclavo de la lascivia

publicado el 15 julio, 2010
Consejos para la intimidad matrimonial

Consejos para la intimidad matrimonial

publicado el 15 julio, 2010
El adolescente y su proyecto de vida

El adolescente y su proyecto de vida

publicado el 28 septiembre, 2009

videos mas vistos

Levanta tu cabeza

Levanta tu cabeza

publicado el 13 enero, 2017
Mujer Virtuosa

Mujer Virtuosa

publicado el 13 enero, 2017
Ser santos

Ser santos

publicado el 13 enero, 2017
Prioridades

Prioridades

publicado el 13 enero, 2017
Nuevo año, parte I

Nuevo año, parte I

publicado el 13 enero, 2017

Categorías

Ese hombre es como un árbol
plantado junto a los arroyos:
llegado el momento da su fruto,
y sus hojas no se marchitan.
Salmo 1:3 RVC