Si queremos avanzar en la empresa de hacer discípulos, prestemos atención no solo a nuestra responsabilidad
Proclamar la Palabra podria llegar a causar escandalo.
Administrar la disciplina es parte esencial de todo líder comprometido.
El reflejo de Dios mediante su Santa Palabra nos muestra que verdaderamente no hemos sido del todo honestos con nosotros mismos.
El alimento de cada semana en muchas congregaciones es una combinación de las ideologías «exitistas» del mundo empresarial con una psicología popular que solamente afianza el egoísmo del ser humano.
Nosotras esparciremos la fragancia de Cristo si desarrollamos estas mismas virtudes al conocerlo mejor e ir siendo transformadas a su imagen.





