Una práctica guía de cinco pasos para planificar cambios significativos tanto en la vida personal como ministerial.
Cómo aconsejamos se determina por lo que creemos. Así es, el contenido de nuestro consejo será en base al contenido de nuestra fe. Por eso es que nuestros conceptos acerca del dolor determinarán, en la práctica, qué haremos y diremos a las personas que tenemos delante nuestro.
Generalmente las parejas inician su matrimonio con el motor «a punto», pero con el paso del tiempo su relación comienza a girar en falso. La emoción desaparece, las discusiones se sobrecalientan y la presión del trabajo, los niños o la hipoteca se hace notar. ¿Qué causa que una máquina que tiempo atrás tenía una marcha serena ahora ande a los golpeteos y tirones?
Después de diecinueve años de trabajo pastoral, apoyo y consejería entre jóvenes con gran diversidad de problemas, la autora nos comparte las estrategias y métodos que Dios les ha dirigido a usar, a ella y a su esposo, a fin de restaurar y devolverles la alegría de vivir a estos chicos y chicas.
Pocas cosas en la vida de un hombre casado pueden satisfacerlo tanto como el disfrutar de una excelente relación con su pareja. La unidad en el matrimonio puede alcanzarse; no es un espejismo. Es posible hacerlo realidad. Y gran parte se logra en la medida en que el esposo conoce y cumple su rol, el rol que Dios diseñó para él.
Para muchos matrimonios el área de mayor conflicto son los hijos. Cuando en algunos los hijos son el factor unificador en otros son el elemento que provoca mayores desacuerdos. Esta serie trata las áreas importantes donde la unidad puede ser afianzada u obstaculizada. El tema se ha diviso en cinco artículos, este primero presenta los principios bíblicos para unificar los criterios entre los padres. Además, el Dr. Wayne Mack, en el último artículo, ofrece treinta y cuatro sugerencias prácticas y específicas que le servirán de guía.


