Sabemos que la mayoría de las personas tienden a ver el enojo solo como un problema, algo negativo. De todas las distintas emociones, ¿por qué es que el enojo tiene tan mala reputación?, ¿es posible que la energía de este «enemigo» pueda cambiar de dirección en una forma constructiva?
Una profunda unidad en la pareja solo puede lograrse cuando existe una buena comunicación, por eso, es fundamental que un matrimonio reconozca la importancia de fomentarla y los principios que conducen a ella. Este es el cuarto artículo de la serie «Hablar, callar y escuchar: Principios para la comunicación que conduce a la unidad en el matrimonio». En los tres primeros artículos de la serie se reflexiona sobre tres principios básicos de la buena comunicación aplicados a la vida conyugal. Este cuarto artículo provee algunas sugerencias prácticas, preguntas para estudiar y ejercicios para desarrollar y mantener una buena comunicación.
Una práctica guía de cinco pasos para planificar cambios significativos tanto en la vida personal como ministerial.
Cómo aconsejamos se determina por lo que creemos. Así es, el contenido de nuestro consejo será en base al contenido de nuestra fe. Por eso es que nuestros conceptos acerca del dolor determinarán, en la práctica, qué haremos y diremos a las personas que tenemos delante nuestro.
Generalmente las parejas inician su matrimonio con el motor «a punto», pero con el paso del tiempo su relación comienza a girar en falso. La emoción desaparece, las discusiones se sobrecalientan y la presión del trabajo, los niños o la hipoteca se hace notar. ¿Qué causa que una máquina que tiempo atrás tenía una marcha serena ahora ande a los golpeteos y tirones?
Después de diecinueve años de trabajo pastoral, apoyo y consejería entre jóvenes con gran diversidad de problemas, la autora nos comparte las estrategias y métodos que Dios les ha dirigido a usar, a ella y a su esposo, a fin de restaurar y devolverles la alegría de vivir a estos chicos y chicas.


