La influencia los estímulos y la sabiduría en la relación matrimonial.
Como agente de reconciliación la Iglesia está llamada a asumir el rol de la familia que rechaza y margina al familiar afectado por el VIH/SIDA. Si la Iglesia asume una actitud de amor y compasión, la persona afectada adoptará a esta como su familia espiritual. Esta es una gran oportunidad que no se está utilizando quizás en el nivel que Dios quiere que su Iglesia lo haga. El artículo es una invitación para que los profesionales de la salud mental, conjuntamente con los involucrados en consejería pastoral elaboren una propuesta del cuidado integral, eficaz y requerido para esta situación en particular.
En los últimos años, la literatura cristiana evangélica de consejería ha comenzado a ocuparse del tema de la masturbación. Lamentablemente, por tratar de romper las barreras en el diálogo, se ha caído en conceptos imprecisos y permisiones tácitas. En el esfuerzo por entender al que se masturba y hacerle saber que deseamos comprenderlo pero con la verdad, el autor ofrece un esbozo de los principios que rigen para entender la masturbación tanto en los solteros como en los casados.
"¿Debemos casarnos?" Hay pocas preguntas que requieran mayor atención que ésta. Cuando una decisión impulsiva reemplaza a una preparación cuidadosa del casamiento, generalmente termina en conflictos perpetuos, separación, divorcio o, en el mejor de los casos, en un matrimonio "de segunda".
La mayoría de nosotros que estamos en el liderazgo de la iglesia creemos que Dios llama a las parejas juntas al ministerio. Sin embargo, el verdadero llamado de Dios toma en cuenta las necesidades, miedos, y aspiraciones de cada cónyuge. Las siguientes historias nos ayudarán a entender por qué existen esposos llamados y esposas inseguras, y como estos matrimonios pueden llegar a un acuerdo.
Una profunda unidad en la pareja solo puede lograrse cuando existe una buena comunicación, por eso, es fundamental que un matrimonio reconozca la importancia de fomentarla y los principios que conducen a ella. Este es el primer artículo de la serie «Hablar, callar y escuchar: Principios para la comunicación que conduce a la unidad en el matrimonio». La serie reflexiona sobre tres principios básicos de la buena comunicación aplicados a la vida conyugal. El primer artículo cubre el principio de franqueza y sinceridad.


