Somos critaturas mezquinas, tentamos con el alcohol, el sexo y la ambición, pero eludimos el gozo infinito que se nos ofrece somos demasiado fáciles de complacer. C.S. Lewis
Todos conocemos los estereotipos sobre las mujeres y el sexo: están menos interesadas que sus maridos en el sexo, prefieren los aspectos románticos a los físicos y se encienden por el tacto más que por la vista.
¿Es posible que una persona que después de conocer a Cristo se convierta en homosexual? ¿Es posible que un trasvesti deje su estilo de vida por Cristo? ¿Qué tan difícil es esa transición? John Paulk experimentó en carne propia todas estas preguntas y halló las respuestas en el Dios que nunca lo abandonó.
Muchas personas han sido dañadas porque alguien las ha acusado de ser homosexuales sin que verdaderamente lo fueran. El juzgar por las apariencias puede hacernos juzgar mal y herir a otros. Eso nos hace preguntarnos: ¿Todos los afeminados son homosexuales?
Muchos matrimonios sufren de los llamados «problemas sexuales» o la «incompatibilidad sexual». El Dr. Wayne Mack presenta algunas razones de la «incompatibilidad sexual» y una perspectiva bíblica de las relaciones sexuales. El artículo se ha dividido en dos partes, en la primera, el autor considera las culpas no resueltas y aquellos problemas que aparentan ser de naturaleza sexual pero no lo son. En esta segunda parte, el autor considera la tercer causa, la ignorancia, además ofrece algunas sugerencias específicas y prácticas para desarrollar la unidad en esa área.


