Los sentimientos pueden compararse con un detector de humo: cuando se activa no distingue si a alguien se le quemaron las tostadas o si se está incendiado la casa. Del mismo modo, nuestros sentimientos nos alertan que estamos ante una situación amenazante, aunque las circunstancias no sean tan graves.
¿Qué huellas está dejando en la vida de las personas que discípula? ¿Cómo puede guiarlas a tomar decisiones trascendentes para su vida? Desarrolle el arte de hacer preguntas como las que hacía el Maestro de maestros y ¡empiece hoy a propiciar cambios hoy!
Una visión cumple un papel fundamental porque vuelve a colocar ante nosotros la imagen de lo que podríamos ser si escogiéramos darle a Dios la libertad que le corresponde como nuestro creador.
La cultura de adoración cristiana en el mundo occidental provoca en nosotros una preocupación excesiva por el aspecto musical. Prestamos demasiada atención a los últimos sonidos, compositores y canciones. Pero, ¿será acaso que nos dejamos impresionar de tal manera por la envoltura que perdemos de vista el regalo de la adoración?...
Todos somos bien limitados y condicionados por los propios ojos, dependientes unos de otros. Es intercambiando experiencias, en un diálogo franco y humilde, que nos ayudamos a observar mejor las cosas que vemos, y a romper las barreras que nos separan sin razón.
La expresión «otra espiritualidad» sugiere la pregunta: «¿otra en relación a qué?» ¿Significa que una espiritualidad está siendo abandonada para que en su lugar aparezca «otra»? La «espiritualidad evangélica» está cada vez más distante de lo que puede considerarse una «espiritualidad cristiana».


