El adulto mayor puede encontrar tareas dentro de la iglesia por medio de las cuales sea bendecido y sea también de bendición. Recordemos que su vocación y llamado sigue presente como persona total y completa que es. Animémoslos a orar, a visitar, si su salud lo permite; a evangelizar a su familia (hijos, nietos, hermanos), a sus vecinos y personas que los rodean.
Al acercarnos más a nuestra propuesta de un concepto, encontramos en el diccionario que integridad se relaciona con ser recto, intachable, como aquello a que no falta ninguna de sus partes.
Haciendo uso de estos principios como timón podremos conducir a nuestros movimientos a gustar en forma de aperitivo la maravilla de la utopía del Reino, y a encender en nuestros hermanos y hermanas, dondequiera que se encuentren, el entusiasmo misionero de reproducir minúsculos testimonios de un anticipado proyecto que ya vivieron.
Todo comienzo es difícil, lleno de expectivas y cosas nuevas y las elecciones que hacemos al iniciar un ministerio pueden resultar en bendición o en traumas que perduran durante años ...
Una cuestión que preocupa a muchos evangélicos hoy en día es la necesidad que existe de que haya más y mejores líderes. Muchas congregaciones y denominaciones encuentran que su progreso está siendo coartado, no porque no estén dispuestas a avanzar sino porque no tienen suficientes personas capacitadas para cumplir funciones de liderazgo.
Los pastores y líderes, así como todos aquellos que trabajan en la viña del Señor, necesitamos establecer una amistad al estilo de Jonatán y David. Necesitamos alguien con quien podamos sincerarnos, una persona que nos comprenda y se identifique con nosotros porque conoce el terreno que pisamos y las pruebas que existen...


