Hoy, más que nunca, es necesario que como auténticos cristianos asumamos nuestro rol profético de ser «sal de la tierra» y «luz del mundo», combatiendo este sistema injusto y los males concretos en nuestra propia región, sabiendo que tenemos armas espirituales, «poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas» (2 Co. 10:3-5).
Sin querer desconocer que "los grandes y famosos" son necesarios como fuente de inspiración y como «...gran nube de testigos...» (Heb. 12: 1), no podemos olvidar que el mayor acento bíblico no recae sobre grandes personalidades individuales, sino sobre comunidades organizadas a la manera de un Cuerpo cuya única cabeza es Cristo. Porque la Iglesia es, ante todo, un Cuerpo en Misión.
«Hermano Pablo, el Señor me ha fallado». Su declaración me dejó totalmente confundido y respondí: «¿Cómo?» Ella repitió: «El Señor me ha fallado». Le supliqué que me explicara lo que quería decir. Entonces, con suma sinceridad, me respondió lo siguiente: «Hace dos años un ministro, un profeta de Dios, profetizó que me iba a ocurrir cierto hecho dentro de un período de seis meses. Han pasado ya dos años y todavía Dios no ha cumplido lo que el profeta me dijo». ¿Estaremos como iglesia cayendo en el misticismo?
Parte V: La época de la alta critica (1789-1914)
Sabemos cómo fue el episodio. Todos los judíos que vivían en lo que ahora llamamos Palestina debían acudir a Jerusalén para las tres principales fiestas: Pascua, Pentecostés y Tabernáculos, o por lo menos, a una. Los que no vivían lejos asistían a todas...
El siguiente artículo analiza, la situación de los discípulos luego de bajar Jesús del monte Tabor al ser transfigurado. Jesús se ecuentro con hombre que clama a su paso... Conozca y experimente las ricas enseñanzas de relato!


