A mayor edad de la persona, mayor es su resistencia al evangelio, y resulta más difícil alcanzarlos para Cristo. El rechazo continuo hace que el corazón se endurezca más (Hebreos 4:7; 2 Corintios 6:12). Por lo tanto la niñez y la juventud son los mejores años para la salvación, y en consecuencia los campos más fructíferos de evangelización.
Tal vez usted desea de todo corazón servir en un ministerio relacionado con la evangelización de los niños, pero tiene muchas preguntas y dudas. El autor Sam Doherty nos da algunas respuestas a estas posibles preguntas y la mejor forma de reaccionar ante ciertas situaciones.


