Hazte una meta, que tus alumnos lleguen a ser maestros. El verdadero líder cristiano no tiene celos de otros que surjan; más bien, quiere que sus propios discipulos lleguen a superarle en su servicio a Dios.
Invertir intensa y dedicadamente en unos pocos produce el fruto que más perdura y que más se sostiene a lo largo del tiempo. ¿Qué características tenía el modelo discipulador de Jesús? Contestar esta pregunta nos obliga a revisar el ministerio del Señor y las maneras cómo se relacionó con sus discípulos y las personas que lo seguían.


