Una clara comprensión de la manera en que funcionan los grupos en la iglesia del primer siglo, puede librarnos de mucha frustración y guiarnos en nuestra visión y percepción del ministerio.
Un amigo al que le testifiqué me preguntó: «¿Por qué es que hay tantas denominaciones?». ¿Qué debería decirte? En realidad esto sonaba como una piedra de tropiezo en su camino hacia hacia la salvación. Cristo mismo también se encontró en situación semejante, cuando habló con la mujer samaritana...
A diferencia del concepto popular que ve al maestro como un simple transmisor de conocimiento, la Biblia presenta al maestro cristiano como alguien que ha sido dotado por el Espíritu Santo con la capacidad de explicar la Palabra de Dios con claridad de modo que resulte en edificación de los creyentes. Enseñar, en una palabra, es actualizar nuestros sentidos al pensamiento siempre vigente de Dios. Ahí está la importancia de nuestro liderazgo.
¿Conoce de verdad la iglesia de Cristo lo que significa la palabra «ENTREGA»? Quizá esto no sea muy claro para muchos de nosotros. Eso de «hacer discípulos», es un asunto bastante engorroso y tardado, y tengo la fuerte impresión de que para muchos este es así. Descubra cuáles son las condiciones no negociables del discipulado cristiano.
¡No ignoremos la importancia del amor! La Biblia nos dice que la fe y la esperanza habrán de pasar, y que sólo el amor permanecerá. ¿Cómo anda el amor a tu prójimo? ¿Realmente es bueno? Mira que es a través de tu amor cómo muestras la presencia divina en tu vida.
Si usted está planeando iniciar grupo, piense bien: ¿cuáles son sus metas? ¿cómo piensa alcanzarlas? Recuerde la necesidad de iniciar el proyecto con clara intención de que sea un taller de trabajo en santidad, donde los integrantes vayan aprendiendo la Palabra de Dios y ejercitando sus dones en pro de sus hermanos. Esto exige el compromiso firme de cada miembro, tanto hacia el grupo como a sus metas.


