La iglesia debe ser sal, luz, un contraste con la sociedad en donde actúa. No puede pasar por alto la desobediencia en su propio seno. La iglesia es sana cuando busca cura a sus enfermedades.
El proceso educativo efectivo se mide por el impacto que logra sobre la vida de los estudiantes, y ellos solamente son formados cuando participan activamente en los momentos de enseñanza.
El Señor Jesús muchas veces utilizó las parábolas a fin presentar a sus oyentes, seguidores y también a los doce, en un lenguaje sencillo, verdades profundas que de otra manera hubieran resultado difíciles de entender.
No podemos escapar a la realidad de que muchos cristianos desean experimentar lo que es un grupo pequeño y pueden beneficiarse en gran medida si el grupo funciona correctamente. La pregunta es cómo conseguir que los grupos pequeños funcionen.
¿Desea fundar un ministerio de grupos pequeños en su iglesia? O ¿ya existe pero usted cree que puede ser mucho más eficaz? A continuación encontrará siete preguntas que lo pueden ayudar a iniciar o seguir trabajando en tan bello ministerio.
La exhortación nos es bien conocida. «Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros...» Casi sin esfuerzo, podemos citar el resto del versículo: «sabiendo que como tales recibiremos un juicio más severo » (St. 3.1). Lo que nos resulta más complicado es entender el porqué de tal exhortación...


