Ya tenía diez años de creyente, había compartido y liderado estudios bíblicos evangelísticos y salido a evangelizar en diferentes universidades con la Asociación Bíblica Universitaria Argentina. Había visto a hombres y mujeres, en grupos pequeños y en multitudes, tomar una decisión por Jesucristo. Yo no era lo que se llama un «agente secreto», compartía con amigos no creyentes mi fe en Jesucristo y podía dar razones de mi creencia en El. Pero nunca había llevado a una persona a confrontarse con El como el único camino a Dios Padre.
No pocos de nosotros nos hemos sentido ofendidos por invitaciones públicas que han tocado nuestra teología, nuestra integridad o nuestra sensibilidad.
Mecklenburg es una iglesia que pasó de tener una familia miembro a casi cinco mil. ¿No tiene curiosidad en saber cómo lo hicieron? ¿Qué «técnicas» utilizaron? El propio pastor James Emery White desea compartir su experiencia con usted, desmentir algunos mitos concernientes a la evangelización, y formas para evangelizar a las personas del siglo XXI.


