La entrada del Mesías a la Tierra es el anticipo a aquel momento en que las tinieblas dejarán de existir por completo
Los resultados de obedecer a nuestro llamado de proclamar las buenas nuevas no están en nuestras manos.
En nuestras iglesias hablamos siempre acerca de «orar por los perdidos», pero ¿cómo se hace bíblicamente para doblar las rodillas y orar por nuestros vecinos, amigos y seres queridos, es decir su oikos, que aún no conocen al Señor Jesucristo?
La luz encuentra en las buenas obras su resplandor más pleno.
Pequeñas pero eficaces formas de compartir su fe



