Un artículo que explica con ejemplos claros y sencillos por qué Jesús es la puerta estrecha y por qué debemos seguirlo. Una reflexión especial para motivar a las personas a creer en Cristo Jesús.
Temor, confusión, enojo, impotencia. La vida parece estar fuera de control cuando nos sentimos violentados, cuando nuestro "circulo de seguridad" es violentado es muy fácil perder el norte. ¿Qué hice para merecer esto? ¿Por qué Dios permite que me pase esto a mi? ....
Pocos se detienen a cuestionarse en cuanto a su amor a Dios. La frase «el amor de Dios» cuando la usan los cristianos, casi siempre se refiere al amor que Dios les tiene. Sin embargo, debiéramos recordar que también puede significar nuestro amor por Él.
El ser humano busca la felicidad, estar feliz, más que ninguna otra cosa. Pero una vez que obtiene este gozo y alegría que desea, descubre que no puede ser feliz, si no tiene paz. Sin una verdadera paz no se puede gozar de felicidad completa, no se puede gozar de las posesiones. La paz es una condición indispensable de la felicidad.
Uno de los principios financieros bíblicos que más confusión produce es el principio del contentamiento. La confusión surge como consecuencia de dos tendencias filosóficas extremas y opuestas. Por un lado están los franciscanos y por el otro los rockefellers. Ambos tienen razón y, al mismo tiempo, ninguno la tiene.
Generalmente las autoridades se habían contentado con los cristianos más prominentes, y en consecuencia, los fugitivos que recurrían a las catacumbas componían esta clase. Fue en verdad la persecución mas severa que les sobrevino esta vez, abarcándolos a todos, y solamente bajo el gobierno de unos pocos emperadores se había mostrado tal encarnizamiento indiscriminado. Esta vez no se hacía la menor distinción de clase o posición. Este artículo es el noveno de la serie continuada basada en el libro El mártir de las catacumbas, de autor anónimo. La historia original de esta serie fue publicada hace muchísimos años.


