¡Cuán dulce es la muerte del cristiano! El horror de la muerte ha huido. Para él se trata sólo de un sueño bienaventurado, mientras el espíritu está con el Señor esperando la resurrección, y la muerte, en vez de causar terror, está asociada con pensamientos de victoria y reposo. Este artículo es el sexto de la serie continuada basada en el libro El mártir de las catacumbas, de autor anónimo. La historia original de esta serie fue publicada hace muchísimos años.
Dios trabaja mediante personas sumamente educadas, consistentemente fieles, bien preparadas y ubicadas en importantes posiciones pero, más a menudo, Dios usa gente común y corriente para que sea su gente verdaderamente influyente. El usa personas que suelen resistirse al comienzo, personas que no cumplen requisito alguno, personas que empiezan tarde y hasta aquellas que antes lo echaron todo a perder. Toda persona que lo desea puede ser influyente en la vida de otras personas, las características que se necesitan todos las podemos desarrollar con el estímulo muto de uno al otro y la ayuda continua de Dios.
Fidelidad, mansedumbre y templanza conforman el último artículo de la serie El fruto del Espíritu Santo. ¿Son estos frutos visibles en su vida? ¿Sabe diferenciarlos? El Espíritu Santo desea producir fruto en nosotros, entonces, ¿para qué esperar más? Empecemos hoy a vivir una vida marcada por el Espíritu.
¿Qué estamos ingresando a nuestra mente? ¿Con qué cosas estamos enriqueciendo nuestro capital ideativo? ¿Qué tipo de información nos está llegando, qué libros estamos leyendo, qué películas o programas de televisión estamos viendo, en qué conversaciones participamos?
Habacuc vivió hace miles de años; sin embargo, sus angustias y temores no son diferentes a los que puede experimentar un creyente actual. Este artículo analiza la actitud que el profeta Habacuc asumió en una oración que elevó al Señor. Esta oración encierra enseñanzas muy valiosas que pueden ayudarnos a examinar nuestras dificultades desde una perspectiva espiritual para así actuar como verdaderos hijos de Dios. Habacuc 3.12
El reconocido autor nos ayuda a descubrir un aspecto poco conocido en los mandamientos Dios entregó a su pueblo. Su revelación deja al descubierto el origen de toda buena obra. En la actualidad, la pregunta que muchos se hacen no es «¿existe Dios?», sino «¿qué clase de Dios es el que existe?»...


