La ansiedad representa un estado de confusión emocional caracterizado por temor y aprensión. No es estrés por factores externos sino una reacción interna causada por circunstancias intensas. Una persona «cristiana» ha reconocido su falta de comunión con Dios y ha depositado toda su confianza en Jesucristo como el único que puede restaurar dicha relación.
En los días estresantes, de mucha presión y "carreras" es cuando más necesitamos el humor para aliviarnos un poco. Expertos en el tema han descubierto que reírse y estar de buen humor puede ayudar a mejorar y fortalecer la salud mental y física.
¿Desea sentirse feliz y realizado? Pues según el consejo de un reconocido investigador si damos podemos llegar a serlo. «La verdad es que la ciencia ya puede afirmar que ser bueno es beneficioso para la salud» afirma el Dr. Stephen Post, profesor de Case Western Reserve University School of Medicine.
Disciplina. No es una palabra que solemos asociar con la vida espiritual. Es un término pasado de moda, con olor a imposiciones, restricciones y negaciones que, según los iluminados de esta época, ya no son apropiados para el desarrollo de una identidad sana. No obstante...
En general, asociamos las crisis con situaciones negativas e indeseables. Sin embargo, es importante recordar que esos momentos difíciles nos permiten crecer en todos los niveles de nuestra vida.
Vivir en la presencia de Dios, alabándolo constantemente y siendo gobernados por el temor de Dios es la condición para que los justos fructifiquen y se mantengan fuertes y vigorosos. Por sus troncos y por sus ramas circula una savia que vivifica porque es la vida del Espíritu que se mantiene encendida por el trato constante con Dios.


