Es fácil afirmar que creemos en un Dios milagroso cuando vemos los milagros que él hace. Pero, ¿qué sucede cuando los milagros que esperamos no aparecen? ¿Seguimos creyendo en ese mismo Dios milagroso? ¿Qué es lo que realmente nos hace perseverar en creerle a él aunque los milagros no ocurran?
Valoro mucho los ayunos de alimentos, mas estoy convencido de que no sirve de nada abstenerse de alimentos todo un día si luego nos «atragantamos» con la televisión o con cualquier otro tipo de distracciones el resto de la semana. Por eso, estar muerto a la carne significa ser capaz de darlo todo no solo en un ayuno ocasional, sino en toda nuestra vida.
Estar en Cristo, por obra del Espíritu Santo, produce una pasión imperiosa por vivir en santidad, pero ello tiene sus consecuencias, la persecución. Viene el tiempo de negarse a sí mismo, de decir adiós a muchos proyectos personales. La decisión es difícil. ¿Cómo puede tomarse y vencer con ello al yo? Este artículo es el sexto de la serie continuada basada en el libro El mártir de las catacumbas, de autor anónimo. La historia original de esta serie fue publicada hace muchísimos años.
No te hagas tanto problema, Natalia. Lo importante es competir-, le decía mi amigo a su hija-
¿Qué es la gloria de Dios y qué quiere decir glorificarlo? La gloria de Dios sugiere su grandeza, su poder, majestad, esplendor, santidad y muchos atributos más. Si Él es completo en sí (como nos enseña la Biblia), ¿por qué es tan importante que le glorifiquemos nosotros? ¿En qué sentido podemos agregarle gloria?
Cada día, los cristianos perdemos más y más terreno en el mundo secular. ¿Por qué? ¿Será acaso que existe una muralla cultural entre los creyentes y no creyentes? Y si así es ¿cómo podemos destruir esa barrera para empezar a ganar más almas para Cristo?


