El amor no conoce situaciones personales que lo libran de la responsabilidad de expresarse en forma práctica.
El misterio que representa el amor se descifra con la experiencia, a lo largo de la vida
El paso de Jesús por la cruz revela el principio que sostiene la vida en el reino: La sumisión al Padre.
Como líderes, siempre debemos apelar al amor, porque cuando el amor nos motiva produce poderosa obra de transformación.
El estilo de su liderazgo puede ser el factor más importante en el desarrollo de nuevos obreros en su ministerio.
Estas palabras se basan en mis cincuenta y ocho años de matrimonio. Cuando Pablo y yo nos casamos, él tenía sobrada confianza en sí mismo. Yo, al contrario, era muy tímida. Nuestro matrimonio al principio era como una mesa cuadrada. Hoy, la mesa es redonda porque hemos redondeado las cuatro esquinas ajustándonos el uno al otro. Nos costó muchos años llegar a comprendernos completamente, pero el esfuerzo ha valido la pena. Gracias a Dios nuestra vida ahora es como una continua luna de miel.


