Cristo actúa conforme a los anhelos más profundos del corazón del Padre
El legado que Cristo nos deja nos capacita para una vida plena y fructífera
Jesús posee características que lo libran de las debilidades típicas en los ministros humanos
Nuestra observación de la persona de Jesús debe concentrarse en un aspecto en particular
La identificación plena de Jesús con el hombre afianza su condición de Salvador
El íntimo conocimiento que posee de nuestra condición humana convierte a Cristo en el compañero ideal





