Es un error creer que el paso del tiempo afecta negativamente la vida sexual.
Nuestros hogares cristianos sufren de una marcada anemia espiritual. Esta situación nos obliga a reflexionar sobre la importancia de la preparación de la pareja a todo nivel para que el nuevo hogar sea exitoso a los ojos de Dios y de los hombres.
Pablo le dice a los cristianos: «Sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo» (Ef 5.21). ¿Cuál es la apariencia de la sumisión? ¿Cómo la aplico en mi vida? ¿Cómo vivo, en la actualidad, el principio bíblico de la sumisión en mi matrimonio?
A la novia, a pesar de que engañó al Novio, se le concederá vestir de lino fino. ¡Eso es gracia! ¡Eso es amor! ¡Eso es perdón! El novio más santo y perfecto, de pie, aguarda a su esposa.
La Iglesia debe proveer claras enseñanzas a los jóvenes sobre el valor de la abstinencia sexual fuera del matrimonio.
Un matrimonio nunca llega más alto que cuando están juntos de rodillas. Para que la pareja sea sólida se necesita un buen cimiento que es Jesucristo, y para que crezca, el culto familiar debe estar presente regularmente.


