Como siervos de Dios tenemos un llamado a llevar las buenas nuevas a todos, hemos sido escogidos para ser
Podemos afirmar es que el Señor siempre ha provisto a su pueblo de personas sabias y entendidas en los asuntos del reino, que pueden formar y edificar a otros en una experiencia espiritual más sólida.
Nada logra semejante impacto sobre la vida de otros como el hablar de una experiencia que es real y vital en nuestras propias vidas.
Los tesoros más profundos y preciosos del reino están al alcance de los que menos recursos tienen.
Su buena voluntad, a diferencia de nuestros criterios tan selectivos y exclusivistas, no deja afuera a nadie, algo que frecuentemente ofende nuestras sensibilidades.
Su llegada representa las mejores noticias que hayan recibido los seres humanos porque él viene para simplificar la vida, para unificar nuestro ser bajo un solo propósito, que es vivir enteramente para Dios en todo lo que hacemos.



