He reflexionado en numerosas ocasiones acerca de por qué Dios no siempre responde en la forma en que pedimos. Todavía no tengo una solución. Todo lo que sé es que él quiere que sigamos hablando con él y que no oremos al aire.
Después de haber abogado por paciencia y perseverancia, Santiago le enseñó a sus lectores que lo más importante era orar. Bosquejo Sermón basado: Santiago 5.13-18.
Yo terminé la oración con «Gracias, Dios, porque nos mostrarás qué hacer». Mientras me levantaba, mi hija Holly, quien en ese entonces tenía doce años, me llamó la atención: «Mami, no dijiste “Amén”»....
Sermón sobre la importancia de la oración.


