El éxito no consiste en vivir sin dificultades o libre de problemas, sino en descubrir cómo convertir los obstáculos y trabas de nuestro caminar diario en oportunidades de vida.
El llamado a buscar primeramente el Reino es, ante todo, un llamado a devolverle a la vida esa inocente perspectiva que tan escurridiza le resulta al hombre caído.


