Cuando sienta que se le derrumba todo el mundo, bríndese una nueva oportunidad y continúe caminando.
El éxito no consiste en vivir sin dificultades o libre de problemas, sino en descubrir cómo convertir los obstáculos y trabas de nuestro caminar diario en oportunidades de vida.
Nada revela tan auténticamente la espiritualidad de una persona como su comportamiento en medio de una penosa crisis.
El diablo quiere seducirnos al pecado infructuoso y debilitante de la preocupación ansiosa. Si falla con la tentación de la avaricia, intentará hacernos caer en la ansiedad. ¿Será eso lo que quería enseñarnos el Señor en Mateo 6.25?


