La vida gira entorno de la figura de Cristo, el principio y el fin de todas las cosas
El servir en el ministerio es un privilegio que solamente Dios puede conceder
El conocimiento que posee Jesús de nuestra condición lo mueve a compasión
En la persona de Jesús tenemos un Sumo Sacerdote como ningún otro que jamás haya existido
A Jesús se le concede el honor de ser el sacerdote que nos representa ante Dios


