En algunos la visión de fe era tan fuerte que prefirieron morir que darle la espalda
Nuestras palabras también impactan a aquellos que están a nuestro alrededor.
La presencia del discípulo en el mundo es más eficaz cuando su testimonio se produce en forma natural y espontánea.
Los resultados de obedecer a nuestro llamado de proclamar las buenas nuevas no están en nuestras manos.
El Padre nos ha llamado a luz para que revelemos la identidad de la fuente de la luz que brilla en nosotros.
La luz encuentra en las buenas obras su resplandor más pleno.





