El camino al «éxito» se transita descendiendo. El camino a la vida se transita muriendo. El camino al verdadero liderazgo se transita sirviendo.
Jesús desafió las normas culturales que eran contrarias a las mujeres y, aún más, las convirtió en sus socias.
La vida en el ministerio añade un grupo determinado de problemas a la relación conyugal; aunque estos no insalvables, necesitan cuidadosa atención.
Ilustración de sermón: «Los limpiaparabrisas recorrían el cristal, pero me costaba mucho trabajo visualizar el panorama. ¿Debía pasarle el control a mi papá? ¡No! Era mi auto. ¿Quién, sino yo, sabía a dónde ir y por qué...?»
El desafío del Compromiso de Ciudad del Cabo a que mujeres y hombres ministren juntos.




