El concepto de «llamamiento» es una de las ideas bíblicas más profundas. La Biblia presenta varias historias acerca de llamamientos de hombres y mujeres quienes, cuando fueron llamados al servicio, salieron y marcaron a su generación en una forma particular. Tales llamamientos tenían varias singularidades. ¿Ocurre lo mismo hoy en día?
En ocasiones, estamos tan preocupados por los programas y planeamientos que olvidamos que nuestras iglesias están conformadas por personas comunes que, de lunes a viernes, se enfrentan al mundo real. ¿Cómo podemos ayudarlas? ¿Cómo podemos llevar el ministerio pastoral fuera de la iglesia e impactar vidas?
La vida privada del líder de una iglesia no debe ser tiempo de segunda clase; es una oportunidad para "apartarse y descansar".
Cuando he ayudado a alguien a determinar su área de debilidad, le muestro las características de Cristo que son especialmente necesarias para reemplazar las obras de la carne.
El orador debería preguntarse: "¿Quiero que esta audiencia reciba el mensaje o simplemente quiero dejar una buena impresión?" El lenguaje es el don supremo del Creador a la humanidad: La habilidad de comunicarse. La tarea del predicador es usar este don con efectividad.
A menudo los líderes chocan porque enfrentan las situaciones desde perspectivas diferentes.




