El toque amoroso en las relaciones interpersonales femeninas.
En su búsqueda por salir de una crisis de definición vocacional, inmerso en un ambiente en el que se sentía acorralado y hambriento de ayuda, el autor, a pesar de sus esfuerzos, no halló ningún consejero; empero, encontró a Fedor Dostoyevski
Añadiendo personal para fortalecer nuestro equipo (Romanos 12:3-8; 1 Corintios 3:8-11)
El presente trabajo vio la luz en el siglo XVII. El autor había sido comisionado para presentar los estudios en un retiro pastoral en Inglaterra. El propósito de dicho retiro fue ayunar, juntos pedir perdón a Dios por los pecados pastorales, y decidirse a pastorear con excelencia las congregaciones que se les habían confiado. Por razones de salud, Baxter no pudo asistir a dicho encuentro, pero sus estudios fueron usados para publicar un libro pastoral (The Reformed Pastor). Esta es una síntesis de la primera parte, donde la apelación apunta al pastor mismo.
Amsterdam 86 fue el encuentro de líderes cristianos más grande de la historia del Cristianismo hasta esa fecha. Esta segunda versión de la Conferencia Internacional para Evangelistas Itinerantes, organizada por la Asociación Evangelística Billy Graham, duplicó la cantidad de asistentes que tuvo aquella primera del año 1983. En este artículo tenemos un esbozo de lo que fue ese gran encuentro.
Esta nota podría entenderse como un testimonio personal. Hace cierto tiempo, un amigo, que es un reconocido historiador, me llamó para invitarme a formar parte de una comisión de homenaje al quinto centenario del descubrimiento de América. Era un honor, pero le aclaré que del tema sólo sabía lo que conoce la gente en general. Su respuesta fue que no me afligiera, ya que eso les pasa a todos. Pero no quedé satisfecho y me puse a estudiar, consciente de algunas cosas: primero, que ese hecho es tan importante que no es posible ignorarlo (como dijo López de Gómara, cronista del siglo XVI, sólo es superado «por la encarnación de aquel que lo creó» (al mundo) y, segundo, que como todos iban a hablar de ello, como evangélico tenía que saber qué decir y quizá aprovechar para un testimonio. Mis ideas -que nunca fueron demasiado hispanófilas- no han cambiado mucho, pero he aprendido una serie de cosas. Para ello he leído unos 250 libros, los que me dan la base para los tres que tengo casi terminados sobre los aspectos religiosos de Cristóbal Colón. Todo lo que tiene que ver con él es enigmático y controvertido y los aspectos espirituales han sido poco y mal estudiados. Todo estudio parte de preguntas y quiero transcribir algunas, con las respuestas que puedo darles a esta altura de mi estudio, que, como siempre, me demuestra que la verdad histórica nunca se puede contar en blanco y negro sin matices. Veamos entonces algunas cuestiones.




