Un cuerpo productivo y maduro no es un accidente. Es el resultado de obedecer cuidadosamente las instrucciones de Dios. Al observar la voluntad de la cabeza, los miembros se relacionarán adecuadamente y edificarán al cuerpo.
La misión del predicador es hacer entendible intelectual y espiritualmente el mensaje del Libro. La forma en que el predicador lee la Palabra es elemento crítico para influir poderosamente en la vida de su congregación. El artículo reta y da algunas recomendaciones para la buena lectura en público.
Los predicadores debemos comunicar el evangelio no sólo con nuestros labios, sino también por medio de nuestras vidas. Esta es una prueba visual de que el mensaje que predicamos puede cambiar realmente las vidas...
En nuestra proclamación del evangelio, reconocemos la urgencia de lanzar un llamamiento a todos para que tomen la decisión de seguir a Jesucristo como Señor y Salvador, y para que lo hagan así con amor y sin coacciones ni manipulaciones de ninguna clase.
Alguien dijo que la mejor manera de lograr que un chico coma su comida es dejándole ver cómo sus padres disfrutan con la de ellos. Ruth Graham comparte cómo aprendió a amar la Biblia por el ejemplo que sus padres le dieron.
Todo pastor ha tenido alguna vez la experiencia de que le hayan descargado toda la basura encima. A veces la crítica es justificada, pero a menudo el factor de precipitación no tiene nada que ver con la forma en que el pastor maneja los asuntos de la Iglesia. El autor provee algunas pautas que pueden ayudar a reconocer entre una cortina de humo personal y una crítica válida.




