El arrepentimiento siempre debe comenzar dentro de la casa de Dios. Sin lugar a dudas, el mejor lugar para empezar es entre nosotros, los predicadores. Examinemos algunos de los errores en la predicación que ponen barreras al avivamiento.
Sermón basado en 1 Pedro 3:1-7
Sermón basado en 1 Pedro 1.5-9
La salvación en 5 partes, basado en cinco diferentes pasajes Bíblicos
«Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgarán al pueblo por ti; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo» (Ex. 18: 21, 22).
Por qué hoy no se habla mucho del arrepentimiento? ¿Qué ha sucedido con el llamado al arrepentimiento en las iglesias? ¿Será que hemos cambiado el concepto de pecado? Lo que antes llamábamos pecado ahora se conoce como error, ignorancia, herencia, debilidad, inclinación, opción. Si el concepto de pecado ha cambiado, entonces es inevitable que haya cambiado el concepto de arrepentimiento. Hemos reemplazado arrepentimiento por modificación, reforma, terapia. ¿Será esta una de las razones por las cuales la iglesia se ha debilitado tanto en su posibilidad de introducir cambios profundos en su entorno? En términos bíblicos, el cambio tiene un nombre: arrepentimiento




