El adulto mayor puede encontrar tareas dentro de la iglesia por medio de las cuales sea bendecido y sea también de bendición. Recordemos que su vocación y llamado sigue presente como persona total y completa que es. Animémoslos a orar, a visitar, si su salud lo permite; a evangelizar a su familia (hijos, nietos, hermanos), a sus vecinos y personas que los rodean.
El liderazgo cristiano es mucho más que el ejercicio de la "ciencia de administración", ¡es una disciplina espiritual! Si hemos de pensar de manera bíblica, debemos expandir las posibles razones de nuestros errores, fracasos y reveses, también como de nuestros éxitos, victorias y logros.
Recesión económica, es una declaración no comprendida por todos, pero sí escuchada por la mayoría. Sabemos que equivale a problemas de dinero, desempleo, hambre y hasta miseria. Es necesario que los líderes y pastores cristianos entendamos el concepto y tengamos una luz de qué podemos hacer ante dicha situación.
La potencialidad de abusar del poder está presente en cada uno de nosotros. Con frecuencia mantenemos a raya esta potencialidad, no por verdadera humildad, sino por la falta de una oportunidad. Si se nos da un poco de poder, tan sólo un poco, "¡sálvese y apártese quien pueda!"
Es imperioso señalar que a pesar de nuestras debilidades o falta de preparación, cada creyente puede ejercer influencia en su mundo para la gloria de Dios. Con la autoridad de la Escritura, el autor garantiza que Dios es más que capaz y está más que dispuesto a concedernos el poder para llegar a ser personas de tremenda influencia para gloria de su nombre.
Pasaje: Juan 3.16




