Dios está obrando maravillas en nuestros días, nuestras iglesias están creciendo, el desafío es muy grande, pero también lo es la responsabilidad de organizarlas en forma tal que todo se haga decentemente y con orden. Cada día hay más personas, más recursos, más obras qué hacer, más necesidad de administrarlas bajo la dirección del Espíritu Santo. Este artículo provee principios bíblicos para la administración de la iglesia.
La palabra ética viene de un vocablo griego que se define como carácter. Ética es la parte de la filosofía que trata la valorización moral de los actos humanos, y es un conjunto de principios y normas que regulan las actividades humanas. "Es la ciencia de la moralidad", entendiéndose por moralidad el conjunto de juicios que la gente hace referente a lo que es correcto o incorrecto, bueno o malo, en las relaciones interiores o entre individuos.
Recordemos que la mitología griega cuenta que el Olimpo era la morada de los dioses, con privilegios que eran la envidia de los mortales que vivían en los bajos. Entre muchas otras regalías, estos dioses no tenían que rendir cuenta a nadie, eran sus propios jefes y su conducta no era ...
La rivalidad y la competitividad son una constante en toda organización, y la Biblia ha registrado esta realidad en el Antiguo y Nuevo Testamento. En el caso de Moisés, él sufrió en el seno de su propia familia este flagelo (Nm 12).
Como sucede con casi todo la vida, entre más esfuerzo y empeño uno pone, mejor es el resultado. Conocer bien al oyente, el mensaje y el medio es importante, pero sólo es un punto de partida para trabajar con creatividad y diligencia a fin producir programas de valor impacten las vidas de miles personas.
Una iglesia puede crecer aunque no tenga mucho dinero: Los recursos de Dios son estupendos y sorprendentes.




