Quien habla requiere que el que escucha esté dispuesto a esforzarse para comprender el mensaje que él quiere transmitir. Quien escucha presupone el cumplimiento de algunos requisitos por parte de aquel que habla. Por ello, existe un principio cooperativo que el presente artículo expone.
No pasa semana sin que alguien me pregunte si conozco a un buen pastor que pueda recomendarle. Gracias a Dios hay buenos pastores, pero son pocos en comparación con la necesidad existente. ¿Por qué? ¿Acaso Dios ha fallado en formar hombres fieles? ¿Hemos descuidado la tarea?
Perdidas ayer en algún lugar, entre la salida y la puesta del sol, dos horas de oro, cada una de ellas compuesta de sesenta minutos de diamante. No se ofrece recompensa, ya que se fueron para siempre. Horace Mann. Cuantas veces hemos escuchado las frases: «Lo urgente no deja tiempo para lo importante»...
El proceso comunicativo es altamente complejo, y eso se ve reflejado en el funcionamiento de un grupo. Algunas veces los líderes notan que el resultado de su mensaje no es el que esperaban y que, además de eso, las relaciones interpersonales se ven afectadas.
Muchos quieren ser líderes, pero pocos están dispuestos a esforzarse en cumplir su labor con madurez.
¿Se ha fijado en la actitud de indiferencia y tranquila de un niño al que se le pide que deje de hacer lo que está haciendo? ¿No se comporta usted así también? ¿Lo ha pensado? Esas maneras de actuar están relacionadas con los filtros que todos poseemos.




