Una de las ironías entre la situación de los predicadores y sus congregaciones es que, por un lado, intentamos proclamar la verdad a nuestros oyentes y, por el otro, a los feligreses les cuesta hablar sinceramente con nosotros.
En la primera parte del artículo el autor explicó la importancia de predicar a partir de una idea central y escritural, y proveyó un bosquejo exegético usando el pasaje de Filipenses 4.67. En esta segunda parte continúa explicando este pasaje, a fin de profundizar en la importancia de la claridad
Muchos pastores parecen tener problemas en cuanto a cómo tratar a los jóvenes de sus iglesias. Generalmente podemos explicar su confusión en forma racional. Muchos de nosotros nos hemos olvidado cómo se siente la juventud. En medio de horarios, la preparación de sermones, y los muchos problemas que heredamos gracias a nuestra posición..
Son muchos los obreros para jóvenes que consciente o inconscientemente están atrapados en un juego inútil de ministerio a las escondidas.
Es muy importante entender que la clave para alcanzar a la juventud perdida es la relación personal.
Los jóvenes del mundo tienen que ser alcanzados y los jóvenes de nuestras iglesias necesitan recibir atención pesonalizada para que sean formados en Cristo de modo que su permanencia en la iglesia sea de un crecimiento significativo para el pueblo de Dios.




