Podemos esperar increíbles manifestaciones espirituales en nuestra vida, porque el Padre de Cristo ¡es también nuestro Padre!
La vida en Cristo es una relación, y debe ser conducida con confianza y pasión.
Aún en medio de la noche más oscura, la palabra del Señor permanece y cumple su función vital...
La acción de creer, para los hijos de Dios, es una acción que ocurre primordialmente en la esfera del corazón.
El paso de Jesús por la cruz revela el principio que sostiene la vida en el reino: La sumisión al Padre.
Jesús no podía alterar en nada el curso que el Padre había trazado para su vida, ni podía asegurar algún tipo de beneficio personal en su decisión.



